sábado, 13 de marzo de 2010

PALABRAS DEL GUIA

En general el observador se cree poseedor de la verdad por consiguiente juez, calificador y nominador legitimo de la conducta de lo observado.

Si nos tomáramos la molestia o si nos permitiéramos el derecho de cuestionar nuestros propios planteamientos y costumbres.

Si fuéramos capases de observar sin juzgar, sin analizar y sin calificar si no solo tratando de ver cómo funciona, quizás alguno día seriamos capases de en tender por que funciona y en ese momento, tal vez, en contrariamos la puerta de acceso a otra dimensión de la vida y una compresión más precisa de nuestro propio yo, nos permitiría replantarnos nuestra propia existencia y por consiguiente, seriamos seres humanos de mejor calidad y tendríamos una mejor oportunidad de ser feliz.

Esta es la verdadera razón de que se diga que viajar da cultura.

No es el hacho físico del desplazamiento, es posible que se aprenda mucho mas quien se quede en casa leyendo libros sobre museos europeo, viendo la tele o quien se embarca en un tour y es llevado de un lugar a otro en visita relámpago, de las que no le quedarán sino fotos.

Por otra parte culto no es quien sabe mucho, eso es instrucción, culto es quien es capaz de compartir y de disfrutar diversas situaciones de la vida y, ojala otras formas de pensamientos y de terminación social, la condición, que no se juzgué que no se clasifique, que solo se mire con ánimo de entender el proceder, en esa forma se adquiere el conocimiento real, la compresión y la tolerancia que tanto falta le hace en estos momentos al mundo en general y a nuestra patria en particular.